Logo del Eter del Amor y Seduccion

Sígueme en Twitter Las Artes del Amor y Seducción Feed
  04 de Septiembre    Add to Google Añadir a Mi Yahoo! AddThis Feed Button

Hay una manera, una manera desesperada, de conocer el secreto: es
el poder absoluto sobre otra persona; el poder que le hace hacer lo
que queremos, sentir lo que queremos, pensar lo que queremos; que
la transforma en una cosa, nuestra cosa, nuestra posesión. El grado
más intenso de ese intento de conocer consiste en los extremos del
sadismo, el deseo y la habilidad de hacer sufrir a un ser humano, de
torturarlo, de obligarlo a traicionar su secreto en su sufrimiento. En
ese anhelo de penetrar en el secreto del hombre, y por lo tanto, en el
nuestro, reside una motivación esencial de la profundidad y la intensidad
de la crueldad y la destructividad. Isaac Babel ha expresado tal
idea en una forma muy sucinta. Recuerda a un oficial compañero
suyo en la guerra civil rusa, quien acababa de matar a puntapiés a su
ex amo: «Con un disparo -digamos así-, con un disparo, uno sólo, se
libra uno de un tipo... Con un disparo nunca se llega al alma, a dónde
está en el tipo y cómo se presenta. Pero yo no ahorro fuerzas, y más
de una vez he pisoteado a un tipo durante más de una hora. Sabes,
quiero llegar a saber qué es realmente la vida, cómo es la vida» (I.
Babel, The Collected Stories, Nueva York, Criterion Book, 1955)

Es frecuente que los niños tomen abiertamente ese camino hacia el
conocimiento. El niño desarma algo, lo deshace para conocerlo; o
destroza un animal; cruelmente arranca las alas de una mariposa
para conocerla, para obligarla a revelar su secreto. La crueldad
misma está motivada por algo más profundo: el deseo de conocer el
secreto de las cosas y de la vida.

Otro camino para conocer «el secreto» es el amor. El amor es la
penetración activa en la otra persona, en la que la unión satisface mi
deseo de conocer. En el acto de fusión, te conozco,
me conozco a mí mismo, conozco a todos -y no «conozco» nada-.

Conozco de la única manera en que el conocimiento de lo que está
vivo le es posible al hombre -por la experiencia de la unión- no
mediante algún conocimiento proporcionado por nuestro
pensamiento. El sadismo está motivado por el deseo de conocer el
secreto, y, sin embargo, permanezco tan ignorante como antes. He
destrozado completamente al otro ser, y, sin embargo, no he hecho
más que separarlo en pedazos. El amor es la única forma de
conocimiento, que, en el acto de unión, satisface mi búsqueda. En el
acto de amar, de entregarse, en el acto de penetrar en la otra
persona, me encuentro a mí mismo, me descubro, nos descubro a
ambos, descubro al hombre. El anhelo de conocernos a nosotros
mismos y de conocer a nuestros semejantes fue expresado en el
lema délfico: «Conócete a ti mismo.» Tal es la fuente primordial de
toda psicología. Pero puesto que deseamos conocer todo el hombre,
su más profundo secreto, el conocimiento corriente, el que procede
sólo del pensamiento, nunca puede satisfacer dicho deseo. Aunque
llegáramos a conocernos muchísimo más, nunca alcanzaríamos el
fondo. Seguiríamos siendo un enigma para nosotros mismos, y
nuestros semejantes seguirían siéndolo para nosotros. La única
forma de alcanzar el conocimiento total consiste en el acto de amar:
ese acto trasciende el pensamiento, trasciende las palabras. Es una
zambullida temeraria en la experiencia de la unión. Sin embargo, el
conocimiento del pensamiento, es decir, el conocimiento psicológico,
es una condición necesaria para el pleno conocimiento en el acto de
amar Tengo que conocer a la otra persona y a mí mismo objetiva
mente, para poder ver su realidad, o, más bien, para dejar de lado las
ilusiones, mi imagen irracionalmente deformada de ella. Sólo
conociendo objetivamente a un ser humano, puedo conocerlo en su
esencia última, en el acto de amar (Esa afirmación tiene una
consecuencia importante para el papel de la psicología en la cultura
occidental contemporánea. Si bien la gran popularidad de la
psicología indica ciertamente interés en el conocimiento del hombre,
también descubre la fundamental falta de amor en las relaciones
humanas actuales. El conocimiento psicológico conviértese así en un
sustituto del conocimiento pleno del acto de amar, en lugar de ser un
paso hacia él. ).

El problema de conocer al hombre es paralelo al problema religioso
de conocer a Dios. En la teología occidental convencional se intenta
conocer a Dios por medio del pensamiento, de afirmaciones acerca
de Dios. Se supone que puedo conocer a Dios en mi pensamiento.

En el misticismo, que es el resultado del monoteísmo (como trataré
de demostrar más adelante), se renuncia al intento de conocer a Dios
por medio del pensamiento, y se lo reemplaza por la experiencia de la
unión con Dios, en la que ya no hay lugar para el conocimiento
acerca de Dios, ni tal conocimiento es necesario.

La experiencia de la unión, con el hombre, o, desde un punto de vista
religioso, con Dios, no es en modo alguno irracional. Por el contrario,
y como lo señaló Albert Schweitzer, es la consecuencia del
racionalismo, su consecuencia más audaz y radical. Se basa en
nuestro conocimiento de las limitaciones fundamentales, y no
accidentales, de nuestro conocimiento. Es el conocimiento de que
nunca «captaremos» el secreto del hombre y del universo, pero que
podemos conocerlos, sin embargo, en el acto de amar. La psicología
como ciencia tiene limitaciones, y así como la consecuencia lógica de
la teología es el misticismo, así la consecuencia última de la
psicología es el amor.

Cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento son mutuamente
interdependientes. Constituyen un síndrome de actitudes que se
encuentran en la persona madura; esto es, en la persona que
desarrolla productivamente sus propios poderes, que sólo desea
poseer los que ha ganado con su trabajo, que ha renunciado a los
sueños narcisistas de omnisapiencia y omnipotencia, que ha
adquirido humildad basada en esa fuerza interior que sólo la genuina
actividad productiva puede proporcionar.

Hasta ahora he hablado sobre el amor como forma de superar la
separatidad humana, como la realización del anhelo de unión. Pero
por encima de la necesidad universal, existencial, de unión, surge
otra más específica y de orden biológico: el deseo de unión entre los
polos masculino y femenino. La idea de tal polarización está
notablemente expresada en el mito de que, originariamente, el
hombre y la mujer fueron uno, que los dividieron por la mitad y que,
desde entonces, cada hombre busca la parte femenina de sí mismo
que ha perdido, para unirse nuevamente con ella. (La misma idea de
la unidad original de los sexos aparece también en la Biblia, donde
Eva es hecha de una costilla de Adán, si bien en ese relato,
concebido en el espíritu del patriarcalismo, la mujer se considera
secundaria al hombre.) El significado del mito es bastante claro. La
polarización sexual lleva al hombre a buscar la unión con el otro
sexo. La polaridad entre los principios masculino y femenino existe
también dentro de cada hombre y cada mujer. Así como fisiológicamente
tanto el hombre como la mujer poseen hormonas del sexo
opuesto, así también en el sentido psicológico son bisexuales. Llevan
en si mismos el principio de recibir y de penetrar, de la materia y del
espíritu. El hombre -y la mujer- sólo logra la unión interior en la unión
con su polaridad femenina o masculina. Esa polaridad es la base de
toda creatividad.

La polaridad masculino-femenina es también la base de la creatividad
interpersonal. Ello se evidencia biológicamente en el hecho de que la
unión del esperma y el óvulo constituyen la base para el nacimiento
de un niño. Y la situación es la misma en el dominio puramente
psíquico; en el amor entre hombre y mujer, cada uno vuelve a nacer.
(La desviación homosexual es un fracaso en el logro de esa unión
polarizada, y por eso el homosexual sufre el dolor de la separatidad
nunca resuelta, fracaso que comparte, sin embargo, con el
heterosexual corriente que no puede amar.)
Idéntica polaridad entre el principio masculino y el femenino existe en
la naturaleza; no sólo, como es notorio, en los animales y las plantas,
sino en la polaridad de dos funciones fundamentales, la de recibir y la
de penetrar. Es la polaridad de la tierra y la lluvia, del río y el océano,
de la noche y el día, de la oscuridad y la luz, de la materia y el
espíritu. El gran poeta y místico musulmán, Rumi, expresó esta idea
con hermosas frases:

Nunca el amante busca sin ser buscado por su amada.
Si la luz del amor ha penetrado en este corazón, sabe que también
hay amor en aquel corazón.
Cuando el amor a Dios agita tu corazón, también Dios tiene amor
para ti.
Sin la otra mano, ningún ruido de palmoteo sale de una mano.
La sabiduría Divina es destino y su decreto nos hace amarnos el uno
al otro.
Por eso está ordenado que cada parte del mundo se una con su
consorte.
El sabio dice: Cielo es hombre, y Tierra, mujer. Cuando la Tierra no
tiene calor, el Cielo se lo manda; cuando pierde su frescor y su rocío,
el Cielo se lo devuelve. El Cielo hace su ronda, como un marido que
trabaja por su mujer.

Y la Tierra se ocupa del gobierno de su casa: cuida de los
nacimientos y amamanta lo que pare.
Mira a la Tierra y al Cielo, tienen inteligencia, pues hacen el trabajo
de seres inteligentes.
Si esos dos no gustaran placer el uno del otro, ¿por qué habrían de
andar juntos como novios?
Sin la Tierra, ¿despuntarían las flores, echarían flores los árboles?
¿Qué, entonces, producirían el calor y el agua del Cielo?
Así como Dios puso el deseo en el hombre y en la mujer para que el
mundo fuera preservado por su unión.
Así en cada parte de la existencia planteó el deseo de la otra parte.
Día y noche son enemigos afuera; pero sirven ambos un único fin.
Cada uno ama al otro en aras de la perfección de su mutuo trabajo.
Sin la noche, la naturaleza del. Hombre no recibiría ganancia alguna,
y nada tendría entonces el día para gastar.
( R. A. Nicholson, Rumi, Londres, George Allen and Unwin, Lid.,
1950, págs. 122-3.)

Inicio 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25

 

Si tienes una historia de amor o seducción cuentala o crea tu artículo en Wiki Seducción, o busca el articulo sobre seducción que necesitas, también puedes crear tu primer articulo.

Si tienes una duda, pregunta en Foro amor y seducción, aquí te resolvemos cualquier duda sobre la seducción y el amor. también puedes contara tus experiencias.

Copyright eter-seduccion.com 2007-2009, algunos elementos pueden tener otras licencias.
*Todo este material es una forma de ayuda a las personas, no nos hacemos responsables por el mal uso del mismo.
 

¿Preguntar?
Respuesta directas a tu email Nombre:
Correo:
Mujer | Hombre
Tu Pregunta en 1000 caracteres

1000
Chicas bodog, mujeres hermosas